Noctiluca nace en L’Escala con la voluntad de crear un espacio que sentíamos necesario en el pueblo: un lugar pensado para la infancia, la creatividad y las familias.
Un espacio vivo en el que conviven la fotografía, los talleres y una selección de juguetes pensados para jugar con calma, imaginar y descubrir.
El nombre Noctiluca está inspirado en el mar y la luz. Hace referencia a aquellos pequeños microorganismos marinos que brillan en el agua y que, en ocasiones, se pueden ver iluminando la oscuridad con una luz delicada y sorprendente.
Esta luz nos acompaña desde el inicio e inspira la esencia del proyecto: un espacio lleno de pequeños descubrimientos, creatividad y momentos que dejan huella.
Noctiluca nace con ganas de ofrecer un lugar cercano y acogedor, en el que niños y adultos puedan encontrar inspiración, compartir ratos especiales y dar valor a los pequeños momentos del día a día.
Es también un espacio pensado para hacer pueblo, crear red y favorecer encuentros entre personas. Un lugar donde poder entrar, detenerse, conversar y reconectar con una forma más pausada y cercana de compartir, lejos del ritmo acelerado y de las pantallas.
Un proyecto pensado con cuidado, arraigado en L’Escala e inspirado en una forma de hacer respetuosa, creativa y cercana.
La fotografía y la creatividad siempre han formado parte de mi manera de mirar y explicar el mundo. Después de años dedicándome profesionalmente, sentí la necesidad de dar forma a un proyecto más personal, donde poder reunir diferentes pasiones e inquietudes que forman parte de mí.
La maternidad también ha formado parte de este camino. Me ha hecho redescubrir el juego, la curiosidad y la imaginación desde otra perspectiva, y me ha abierto a nuevas maneras de mirar.
De todo esto nace Noctiluca: un proyecto muy personal que recoge mis experiencias, aquello que me inspira y mi manera de hacer.
Un espacio creado con cuidado, pensado para compartir, crear vínculos y dejar que continúe creciendo con las personas que forman parte.
Noctiluca está en el corazón de l’Escala, en la plaza Víctor Català, junto a la biblioteca municipal y del mercado semanal. Un espacio acogedor donde conviven tres ambientes con personalidad propia.